Publicado el 3 de noviembre de 2026

El código CPV clasifica el objeto de cada contrato público. Cómo se estructura, cómo encontrar los de tu actividad y por qué un contrato puede tener varios.
Cuando un órgano de contratación publica una licitación, tiene que describir qué contrata con un código CPV. Es la forma más fiable de buscar licitaciones de tu actividad, porque no depende de cómo haya redactado el título cada administración.
Cómo está organizado
El CPV (Vocabulario Común de Contratos Públicos) lo regula un reglamento europeo y es el mismo en todos los países de la Unión. Cada código tiene ocho dígitos y va de lo general a lo concreto:
- División (2 dígitos): el gran sector. Por ejemplo, 45 son trabajos de construcción, 72 servicios informáticos, 90 limpieza y residuos o 33 material médico.
- Grupo, clase y categoría (los dígitos siguientes): van afinando el tipo de obra, servicio o producto.
Los códigos acabados en ceros son los más generales. Uno terminado en dígitos concretos describe algo muy específico.
Cómo elegir el tuyo
- Piensa en lo que facturas, no en el nombre de tu empresa: «mantenimiento de ascensores», «suministro de uniformes», «desarrollo de software».
- Busca en la lista oficial de códigos CPV, que se puede consultar por texto en la web de la Comisión Europea y en la propia Plataforma de Contratación.
- Apunta varios códigos: el principal y los vecinos. Una misma actividad suele aparecer bajo más de uno.
- Empieza por la división y baja a los detalles si hay demasiado ruido.
Un contrato, varios códigos
Un contrato mixto, como un suministro con instalación y mantenimiento, puede llevar códigos de varias divisiones. En esta web cada licitación se clasifica por su primer código, que describe su objeto principal. Si tu actividad es el mantenimiento de algo, revisa también las licitaciones de suministro de ese producto: a veces incluyen el mantenimiento.
